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Por los Medios

Así vieron el partido los distintos medios de prensa


Mundo Ascenso: No pegan una

Así andan Ferro e Instituto. A paso tambaleante por la B Nacional, con dos rivales próximos en la tabla de promedios que empezaron a ganar (Almagro y Talleres) y sin lograr tres puntos hace un mes calendario. Teniendo en cuenta esta realidad, el partido fue bastante previsible. El primer tiempo se diluyó rápidamente, y por suerte, en la memoria de los neutrales, aunque debe dejar un margen de preocupación bastante más importante en Trullet que en Ghiso, por aquello de la localía y el protagonismo. El segundo la cosa varió en algo, aunque el todo termina siendo negativo en cuanto al saldo del juego. Ferro no encontró en Nanía ni en Castellani los generadores, con lo cual Varaldo y Castano (entusiasta) quedaron marginados del resto, mientras que la Gloria progresaba gateando, por la escasa velocidad que le daba a sus contragolpes. Sin embargo, con Crocce algo cambió. Hubo más movilidad, más astucia de mitad de campo hacia adelante. Y el mismo Nicolás tiró el centro para la cabeza de Moreyra, y Moreyra la peinó al gol. A falta de cinco minutos, todo se creía concluído, pero faltaba la segunda emoción en un partido que no las tuvo durante 85 minutos. Primero se lo sacaron en la línea a Lautaro Trullet, y del centro posterior, Fede González la cabeceó al gol. Justicia. Porque ninguno hizo méritos para el triunfo. Porque a los dos le faltan ideas. Porque andan parejitos, entonces, ¿qué otro resultado le iba a caber?. Empate. Y a mejorar bastante para salir del fondo.

Ferro: Grosso; León, Testa, Rodríguez, Trullet, Castellani, Algecira, Monje, Nanía (ST 10 Matías Díaz); Varaldo (ST 10 Altamirano); Castano (ST 30 González)

Gol: ST 46: Federico González

Amonestados: Grosso; Rodríguez; Nanía, Altamirano

Instituto: Tombolini, Casais, Moreyra, Charles, Torres, Gagliardi, Agustinoy (ST 34 Toledo); Lázzaro; Faurlin (ST 35 Romero); Cardozo (ST 9 Crocce); Morales Neumann

Gol: ST 41: Moreyra

Amonestados: Casais, Charles, Gagliardi, Lázzaro, Morales Neumann

Juez: Pablo Díaz (muy bien)

Cancha: Ferro (muy buena)

Público: 3.000 personas.


Gustavo Medina


ASCENSO YA: Si hacemos cambios, es porque el equipo no anda bien

Los silbidos, tímidos, hablaron de descontento. Los aplausos, tibios también, premiaron el empate sobre el final. Pero el que habló fue el silencio, la indiferencia del hincha verdolaga que se fue preocupado porque a Oeste le cuesta encontrar el triunfo, y sobre todo, las chances para llegar al arco contrario. Así lo vio también Carlos Trullet, y lo explicaba al final del partido "El partido fue parejo, nosotros llegamos más claro en el primero tiempo, cuando ellos no llegaron nunca. Después tuvimos algunas claras con el tiro de Matías al travesaño, algunas de Castano, pero bueno, no tenemos profundidad. Si uno hace cambios durante el partido es porque el equipo no anda bien, y durante la semana también, vamos cambiando de delantera porque no encontramos a quien nos de profundidad. No encontramos todavía el reemplazante de Salmerón. Es cierto que pueden decir que si no le damos continuidad a los jugadores no pueden rendir, pero son profesionales, han tenido dos partidos y no dieron los resultados esperados". Trullet es un tipo cristalino. Después se podrán discutir sus ideas futbolísticas, pero jamás se podrá dejar de reconocer que va de frente y sin mala intención. Siempre dispuesto al diálogo franco, a la confesión sincera, pero nunca despectiva, Trullet es alguien que dice lo que piensa. Y lo que piensa él lo piensa la mayor cantidad de hinchas de Ferro. Le cuesta encontrar el camino del gol, de la llegada franca, del triunfo.
Del otro lado, Ghiso se lamentaba. "Nos distrajimos en el adicional y nos empataron. Tenemos que empezar a ganar de local, porque es ahí donde estamos fallando. El empate fue justo".
Oeste y La Gloria siguen sin levantar. Uno se lamenta porque no pudo ganar de local. El otro, porque se le escapó en el adicionado. Sumaron uno cada uno. Cada uno restó dos.

Ferro: Grosso (5); León (6); Rodríguez (5); Testa (6); Trullet (6); Algecira (5); Castellani (4); Monje (4); Nanía (3); Varaldo (3); Castano (5)

Gol: ST 46: A la desesperada. Centro de Castellani, González increíblemente cerca apunta y esta vez no falla. 1-1.

Amonestados: Grosso; Rodríguez; Nanía; Altamirano.

Cambios: Díaz (6) x Nanía; Altamirano (5) x Varaldo; González x Castano

Instituto: Tombolini (7); Casais (5); Moreyra (6); Charles (5); Torres (6); Gagliardi (7); Agustinoy (4); Lázzaro (4); Faurlin (4); Cardozo (4); Morales Neumann (6)

Gol: ST 41. Centro desde la derecha de Crocce. Peina Moreyra, solo, y gol de Instituto. 1-0 y sorpresa.

Amonestados: Casais, Charles, Gagliardi, Lázzaro, Morales Neumann.

Cambios: Crocce (6) x Cardozo, Toledo x Agustinoy, Romero x Faurlin.

El Juez: Pablo Díaz (8): Muchas amarillas y todas justificadas. No se le fue el partido de las manos. Bien.

La figura: Alejandro Gagliardi (7) por su aporte por el sector derecho, desbordando y siendo salida de Instituto. Bien por Tombolini (7) que tapó un mano a mano con Altamirano y un globo de Castano.


Gustavo Medina


Diario Olé: Sin excusas

La Gloria ganaba sin merecerlo y Ferro se lo empató en el final. En fin, flojos...

La cruel realidad indica que a ninguno le sirvió el punto, sobre todo debido a sus flacos promedios y presentes. Ferro sacó tan solo un punto de 12, e Instituto, dos. Para atrás.

La cruel realidad se reflejó en el juego. Ghiso apostó a un esquema conservador, con Morales Neumann solito arriba, sin contacto con Lázaro y el resto. Entonces, no llamó la atención que en la visita hubiera sequía de situaciones. Mientras que en el planteo del local sí hubo cosas para sorprenderse. Por empezar, la rareza de ver a un delantero como Monje cumpliendo el rol de volante defensivo. Y al no estar acostumbrado al ida y vuelta, el Pepe terminó cansado y ocupándose solamente de seguir a un Gagliardi que pasaba por su experiencia. A todo esto, Varaldo -peleado con el fútbol- era el hombre de área, mientras Altamirano (el goleador del team, con tres) miraba desde el banco. No se entendía. Así y todo, Castano fue pura entrega en el ataque, mientras Trullet -el jugador- no pifiaba en la distribución.

La cruel realidad también se vio cuando Nania dejó la cancha. Ahí, el Verde resignó la pelota y La Gloria, con el ingreso de Crocce, tomó el mando. Igual, Matías Díaz (estrelló un remate al ángulo) entró activo junto con Altamirano y las más claras eran del local. Sin embargo, Morey-ra apareció por única vez y la peinó para el 1-0 cordobés. Injusto. Hasta que Fede González, tras dos pifias, tuvo la vencida para el 1-1 sobre la hora.

Realidad sin excusas...

Un temita Grosso

Leonardo Giorgio - lgiorgio@ole.com.ar


Los hinchas de Ferro están enojados con Damían Grosso. La bronca surgió luego del partido ante All Boys. Aparentemente, el 1 le habría hecho gestos a la tribuna (se habría agarrado los genitales), y no se lo perdonaron, menos tras el gol de Moreyra. Por eso, el jugador fue insultado y silbado cada vez que tocó la pelota tras el 1-0 de La Gloria y cuando se retiró de la cancha. "La gente paga la entrada. Tiene derecho a alentar y a insultar, pero yo estoy concentrado en el partido y la verdad no le presto mucha atención. El equipo puede jugar mal, regular o bien, pero deja el alma en cada partido. El que lo sabe ver así y se da cuenta de esa situación, bien. Los que no, problema de ellos. Nosotros ponemos lo mejor", sentenció el arquero.


Silvio Favale  sfavale@ole.com.ar


Diario Clarín: Ni Ferro, ni Instituto

El empate estuvo bien. En Caballito, 1-1. En Caballito se disputó un partido picante entre dos equipos que luchan por permanecer en la B Nacional. Y el resultado estuvo acorde con lo que mostraron. El local fue más, pero no supo plasmar en la red su leve superioridad.

Ambos equipos salieron presionados desde el arranque, ya que necesitaban un triunfo para poder remontar la mala campaña que están realizando. Tras un primer tiempo opaco, en el complemento, los técnicos jugaron un rol importante. Ghiso acertó con el ingreso de Croce, quien le cambió la cara a su equipo y Trullet modificó el frente de ataque con los ingresos de Díaz, Altamirano y González, que le dieron más profundidad.

Pero hubo que esperar hasta el final para ver goles. Primero Moreyra, marcó de cabeza para la visita y luego, González decretó el empate que otorgó justicia.


Diario La Voz del Interior - Córdoba: Una igualdad que no le sirvió a nadie

Sin merecerlo Instituto se había puesto en ventaja y Ferro lo empató al final. Video.

Daniel Guiñazú
Especial desde Buenos Aires.

Instituto empató un partido que estuvo a tres minutos de ganarlo. Pero que bien pudo haberlo perdido. Sin jugar nunca del todo bien, Ferro estuvo más cerca de los tres puntos que la Gloria. Pero a los 40 minutos del segundo tiempo, Julio Moreyra peinó un tiro libre de Nicolás Croce y los cordobeses se pusieron a tiro de una victoria de valor incalculable.

En esos cinco minutos finales, había que poner intensidad, concentración, oficio y temple para abrazarse a los tres puntos. Y no se pusieron. A los 45 minutos, un cabezazo de Federico González decretó el empate y dejó al equipo de Alta Córdoba sin poder superar su mala racha de cinco partidos sin victorias (dos empates y tres derrotas).

Recién cuando el técnico Jorge Ghiso tomó nota de la liviandad de su equipo a los seis minutos del segundo tiempo, puso a Nicolás Croce por Diego Cardozo. Instituto le insufló así a su juego la vivacidad y la profundidad que hasta allí habían escaseado. Con Croce en la cancha, pasó más Alejandro Gagliardi por la derecha, Alejandro Faurlin fue a jugar más adelante, Jerónimo Morales Neumann estuvo más acompañado y el arco verdolaga dejó de ser un punto en la lejanía.

El empate en cero ya era un buen resultado cuando Tombolini primero manoteó al córner un centro de Maximiliano Castano que se le metía por el segundo palo y luego, le puso el pecho a un remate de Altamirano. Más tarde, un zurdazo de Federico González dio en el travesaño. Tras el gol de Moreyra había que cerrar filas y apretar los dientes para llevarse los tres puntos de Caballito. Como no se hizo nada de eso que debía hacerse, el cabezazo de Federico González le dio forma a un empate que en verdad, no le sirvió a ninguno.

En pocas palabras

De menor a mayor. Instituto tuvo un primer tiempo muy pobre, casi sin llegadas. Repuntó en el segundo con el ingreso de Croce.

Faltó oficio. La Gloria estuvo a tiro de la victoria. Pero careció de concentración y temple para defender la ventaja.

La figura

Laureano Tombolini (7). En un contexto pobre en lo individual, el arquero de Instituto se destacó por haber salvado dos pelotas de gol en el complemento: un centro de Castano que se le metía por el segundo palo y un remate de Altamirano.

El árbitro

Pablo Díaz (bien). Hubo nueve amonestados, pero en ningún caso se excedió en el uso de la tarjeta amarilla. Cortó de raíz cualquier atisbo de brusquedades y ése fue su mérito esencial. Fuera de eso, no tuvo problemas para encarrilar el partido.

Cuestión técnica

Carlos Trullet. Los ingresos de Díaz, Altamirano y González le dieron a Ferro la profundidad que le había faltado en la primera etapa.

Jorge Ghiso. Tuvo que hacerlo entrar a Croce por Cardozo para que Instituto ganara en peligrosidad.

"Somos un equipo sin sangre"
Moreyra fue autocrítico. Insatisfacción en la Gloria.


Los rostros lo decían todo. La insatisfacción por el empate del final estaba tallada en los gestos de los jugadores de Instituto. Había pocas ganas de hablar y muchas ganas de irse cuanto antes del vestuario visitante de la cancha de Ferro. Pero la palabra de Julio Moreyra, el primer marcador central de la Gloria y el autor del gol que puso el partido 1 a 0 a cinco minutos del cierre, resonó más fuerte que ninguna otra.

“Nos vamos con mucha bronca porque el empate no sirvió de nada”, señaló el capitán del equipo cordobés. “Fue un partido parejo y muy malo, el que hacía el primer gol lo ganaba –prosiguió Moreyra– y no lo ganamos nosotros porque parece que somos un equipo sin sangre. Me duele decir esto, pero hay partidos que cuando no los podés ganar jugando bien, tenés que ganarlos poniendo otras cosas en la cancha y eso no lo pusimos”.

“Nunca se puede dejar de correr y de meter, y últimamente estamos dejando esa mala imagen, por eso la gente está enojada con nosotros. Tenemos que tratar de volver a ganar jugando bien al fútbol, pero si no podemos habrá que dejar todo en la cancha para salir de este momento. Voy a decir esto que siento ante todos mis compañeros y el que no lo entienda así, sabrá lo que tiene que hacer”, expresó, muy enojado, el zaguero.

Ghiso y dos partidos clave. Por su parte, el entrenador Jorge Ghiso expresó que “sangre tienen todos, pero hay jugadores que juegan de una forma y otros de otra. Julio (Moreyra) dijo eso en caliente porque esa es la manera en la que siente el fútbol. Yo creo que nos empataron porque nos dormimos en los tres minutos finales”.

Para Ghiso serán claves tanto el próximo partido ante el líder, Aldosivi de Mar del Plata (se jugará el viernes que viene), como el clásico ante Talleres (el sábado 25 de este mes). “En esos partidos voy a tener la pauta definitiva de para qué está el equipo y sobre si yo soy capaz de recuperarlo. Yo creo que sí, por eso me quedo. Estamos haciendo una campaña excelente de visitantes, pero en Córdoba, tenemos que revertir la mala imagen. No podemos perder un partido más como locales si queremos tener chances de pelear arriba”, sentenció Ghiso, el último en salir de un camarín preocupado.

Encontró la ventaja y no pudo aguantar

Ya fue dicho en este mismo espacio: con el relleno humano y el funcionamiento adecuados, cualquier esquema vale y sirve. El 4-4-1-1 que Jorge Ghiso, el técnico de Instituto volvió a aplicar ayer ante Ferro en Caballito no es bueno ni malo en sí mismo. Es provechoso en la medida que los volantes se suelten por afuera, que el doble “5” no se quede mirando el destino de su primer pase, que la pelota circule seguido por los pies del enganche y que el único delantero de punta sea rodeado y asistido y no abandonado a su suerte. Si nada de eso sucede, pasa lo que le pasó ayer a Instituto, sobre todo en el primer tiempo.

Intenciones sin concreciones. En los 45 minutos iniciales, Gagliardi y Cardozo, los mediocampistas externos, fueron poco por sus bandas, Faurlin no trascendió mucho mas allá del círculo central, Lázaro siempre quedó lejos del juego y Morales Neumann representó el ingrato papel de navegante solitario, sometido al albur de ganar un mano a mano para poder llegar al arco de Ferro, sin nadie que se le arrime para una descarga o para apoyarlo en una maniobra de distracción. Así planteadas las cosas, el arco de Grosso resultó un punto en la lejanía e Instituto se diluyó en un mar de toques intrascendentes, más cercanos al fulbito que al fútbol. Puras buenas intenciones, cero concreciones. Ese fue el saldo desalentador de la primera etapa.

Algo cambió con Croce. El ingreso de Croce por Cardozo a los 9 minutos del complemento y el repliegue consiguiente de Lázaro como volante por la izquierda le dieron al equipo de Alta Córdoba algo más de juego y un plus de llegadas. Cuando Croce tomó las riendas, Instituto tuvo otro aspecto, se movió más y pudo arrimarse más cerca de Grosso. Gagliardi se desprendió por su costado y Faurlin se animó a algunas aventuras en las proximidades del área verdolaga.

Había que tener la pelota. En los 10 minutos finales, el ingreso de Toledo por Agustinoy no modificó el esquema. Pero el de Romero por Faurlin trató de aportarle mayor compañía a Croce en el armado. A los 40 minutos, llegó el gol de Moreyra y hubiera estado bueno que el equipo de última se defendiera con la pelota en su poder congelando las ansias de empate de Ferro. Pero hasta en eso defeccionó Instituto. No se pudo hacer nada. Ni manejar el balón ni aguantar estoicamente en el fondo. Por eso, el empate dejó un regusto amargo. Se había encontrado la victoria. Pero no hubo solidez colectiva ni presencia individual para resguardarla.





Daniel Guiñazú


Diario La Mañana de Córdoba: Este equipo no tiene sangre

Julio Moreyra, muy autocrítico con la labor de su Instituto, después de una amarga igualdad y de cinco partidos sin triunfos.

Buenos Aires – De Guillermo Aguilar.- “Me duele mucho decirlo porque es un grupo bárbaro, hasta siento vergüenza, pero a veces creo que este equipo no tiene sangre”, cabizbajo, casi como sin querer, sin mala intención, Julio Moreyra, uno de los referentes del plantel de Instituto, encendió la mecha antes de alejarse de los periodistas que lo rodeaban luego del empate entre su equipo y Ferro. Es que el defensor no lo dijo con el propósito de atacar a sus compañeros, si hasta pareció más un mea culpa que un ataque. “Se puede perder un partido o varios, pero no podés dejar de correr y meter. Y, últimamente, venimos dejando esa imagen, que no está buena y que nos involucra a todos. No puede ser que cuando no le salen las cosas a los que mejor juegan bajemos los brazos, ahí es cuando más hay que meter, tenés que poner como loco porque de esa manera también se ganan partidos”, continuó el goleador de la Gloria en la tarde de ayer.
Se lo veía dolido a Moreyra, casi abatido. No le gustaba lo que estaba diciendo, lo incomodaba hablar de “un equipo sin sangre”, pero así lo sentía, así se veía dentro del campo y no se pudo aguantar las ganas de expresarlo porque “así me sale decirlo, no me guardo las cosas”.

Sin embargo, el “Indio” cree saber cómo se puede salir adelante: “Ya lo estuve hablando en el vestuario, lo charlé mucho con Tombolini. Creo que tenemos que hacer una reunión, juntarnos todos, jugadores y cuerpo técnico, y ver qué pasa para poder sacar esto adelante. Es un tema importante en el que tenemos que estar todos de acuerdo para encontrarle una rápida solución”.

“Teníamos que haber estado más concentrados que nunca porque cuando el árbitro levanta los cuatro minutos ya estaba liquidado el partido. Pero cometimos errores infantiles. No hay excusas. Eran cuatro minutos muy importantes para nosotros, nos jugábamos mucho, teníamos que estar muy concentrados y no lo hicimos. Por eso me voy con muchísima bronca porque teníamos todo para ganar”, analizó Moreyra.

Los rumores sobre la continuidad de Ghiso están a la orden del día, la semana pasada hubo una reunión entre los dirigentes y el técnico y todas las luces están puestas sobre “Vitrola”. Sin embargo, Moreyra dice estar “al margen de las informaciones sobre la continuidad del técnico. Sabemos que la dirigencia lo respalda, pero esto es un problema nuestro porque tenemos un buen equipo y depende exclusivamente de nosotros salir adelante”.

Por último, y antes de subirse al micro, el marcador central tuvo tiempo de analizar el partido: “En realidad el empate estuvo bien porque ninguno hizo grandes méritos para llevarse los tres puntos. Pero igual me voy con bronca porque nos empataron faltando muy poco y por un error nuestro”.


Comentarios:

• Facundo Torres
“No conseguimos lo que vinimos a buscar. Igual, jugamos mal el primer tiempo, mejoramos después, pero el resultado termina siendo justo. Una lástima, pensábamos que ganábamos”.


• Laureano Tombolini
“El partido fue malo, y ninguno de los dos equipos merecimos ganar. Pero no ligamos, porque dentro de todo, logramos la ventaja y nos descuidamos al final. Por eso es el fastidio de todos”.


• Ezequiel Lázaro
”El punto me deja un sabor amargo porque se nos escapa en el final después de haber hecho un gran sacrificio en el segundo tiempo. Ya está, son cosas que debemos corregir cuanto antes si queremos salir adelante”.

Para Ghiso, los dos partidos que vienen son clave

El entrenador de Instituto, Jorge Ghiso, fue el último en abandonar el vestuario visitante. Sin mucha expresión, lamentó el triunfo que se les escapó sobre la hora y catalogó como trascendental los dos partidos que vienen para “la Gloria”, nada menos que ante el puntero Aldosivi y el clásico contra Talleres. “Me parece mejor que nos toquen ahora esta clase de partidos, porque me van a dar la pauta de donde estamos parados y de lo que somos capaces. Además son fundamentales para nosotros, porque nuestra deuda sigue siendo sumar de local y en Córdoba, y es una gran oportunidad”.

Sobre su continuidad, el DT expresó: “Confío en el equipo porque fuera de casa viene respondiendo. Y quiero ver qué pasa en nuestra cancha, por si soy capaz o lamentablemente no puedo recuperar a este equipo. Igual, creo que hay material para revertir esta situación”.

Respecto al partido, puntualizó: “Con el ingreso de (Diego) Croce mejoramos en el control de la pelota. Pensé que el que hacía el gol ganaba. Lo que pasa es que cuando vas perdiendo y empatás, el punto suma, y cuando es al revés, te duele”.

Zona Mixta

ANTE ALDOSIVI
El próximo partido de Instituto, por la 11ª fecha, será el viernes a las 21, recibiendo en su casa a Aldosivi de Mar del Plata. Se eligió ese día debido a que el sábado juegan Belgrano y Talleres el clásico y el domingo es el Día de la Madre, buscaron mantener la convocatoria.

MINUTO DE SILENCIO
Antes del inicio del partido se hizo un minuto de silencio en homenaje a los árbitros fallecidos, teniendo en cuenta que ésta fue «la semana del árbitro» argentino.

POR FRONTINI
El defensor de Instituto Pablo Frontini permanece con fuertes dolores en su tobillo izquierdo, y es intención del cuerpo técnico recuperarlo cuanto antes, a los fines de que pueda ser utilizado ante Aldosivi y que llegue de la mejor manera ante Talleres, por la 12ª fecha.

OTRO FERRO
Actualmente, Ferro cuenta con seis mil socios entre todas las actividades que se realizan en el club, y sus instalaciones lucen un poco deterioradas. En la época de su esplendor, en los años ’70 y ’80, la entidad de Caballito contaba con 49 mil asociados. El pasivo de la institución supera los 10 millones de pesos, y se encuentra en proceso de quiebra, por eso, la venta del delantero Luis Salmerón a Talleres (una operación que ronda los 800 mil dólares) es tomada como una importante bocanada de oxígeno económico y serán destinados al pasivo. Las anteriores transferencias (Matías Carabajal a Arsenal, Federico Fazzio a Sevilla de España e Iván Makalik a Lanús, por casi 4 millones de dólares) son utilizadas para afrontar los costos de la B Nacional.

CON SUSHI
Llamó la atención el menú que ofrece la secretaría de Prensa de Ferro. Además de las gaseosas y sandwiches tradicionales, como aperitivo principal sirvieron sushi.

RECLAMO
El ex DT de Instituto, Ariel Cuffaro Russo, reclama un pago de 50 mil pesos. Ya está en etapa de juicio.






Diario Popular: El empate salvó a Ferro, pero la bronca sigue yendo a Caballito

Al final sumó un punto pero los hinchas pidieron “más huevo” al equipo

Ferro no termina de salir de una que se mete en otra. Hasta hace unas semanas el problema era el dinero adeudado al plantel, ahora la pobre campaña del equipo en el torneo. Desde la derrota ante All Boys, sus hinchas perdieron la poca paciencia que tenían y ayer volvieron a la carga ni bien Instituto marcó el primer gol del partido. Al final, el cabezazo de Fede González le permitió al menos salvar un empate, pero no acalló la bronca de su gente.
El 1 a 1 está bien, aunque el local fue un poco más a lo largo de los noventa minutos. El primer tiempo no tuvo nada de nada. Fue “feo” de principio a fin y salvo un cabezazo de Varaldo que no pudo conectar Monje, no hubo situaciones de riesgo frente a los arcos.
En el segundo cambiaron actitud y le pusieron una cuota -aunque pequeña- de fútbol. Los cambios le hicieron bien a los dos. Croce en Instituto le dio docilidad y velocidad en tres cuartos al equipo de Ghiso; Matías Díaz imprimió claridad en el de Trullet. No obstante, el local hizo más por la victoria aunque se dieron cuenta demasiado tarde.
Primero lo tuvo Castano, quien sacó un centro y la pelota casi se le mete en el segundo palo a Tombolini. Después el arquero le tapó un “gol hecho” a Altamirano y posteriormente Matías Díaz reventó el travesaño con un derechazo formidable de treinta y cinco metros.
El gol parecía que caería en cualquier momento, pero Instituto tenía a Croce. Y en los pies del reemplazante de Cardozo nació la apertura del marcador. Iban 39 minutos, Croce ejecutó un tiro libre, apareció Moreyra con la cabeza y la pelota viajó derechito a la red.
Lo que fue hasta ese momento el aliento incondicional de sus hinchas, se tornó en abucheos y silbidos para Ferro (sobre todo cuando la tocaba Grosso). Y en medio de los cantitos hirientes (“y pongan huevos la puta que los parió...”), llegó el empate. Se jugaba el último minuto de partido, Castellani agarró la pelota y mandó el centro al área, Federico González se elevó y de cabeza la puso contra el palo izquierdo. Fue un alivio, un rayito de Sol en medio de la tormenta. De todas maneras, por Caballito los nubarrones siguen advirtiendo que el mal tiempo proseguirá.

UN EQUIPO SIN SANGRE”

“Podemos jugar mal, pero no podemos dejar de correr y meter. Duele decirlo, pero este equipo no tiene sangre”. Así de directo, de simple fue Julio Moreyra ni bien salió del vestuario. El zaguero, autor del gol de Instituto, estaba de mal humor por el triunfo que se le escapó en el final y le echó la culpa a la falta de actitud de algunos de sus compañeros.
“Mientras me bañaba lo charlaba con alguno de ellos pero en la semana vamos a hablar más tranquilos. No puede ser que juguemos de esta manera, nos falta correr y meter más. Dependemos de aquellos jugadores que saben más con la pelota pero si ellos no están tenemos que suplirlo con ganas y sacrificio”, dijo el defensor de La Gloria.

EL MEJOR

LAUTARO TRULLET (7)


Fue el jugador más regular del partido. Arrancó bien y terminó de la misma manera, mientras que el resto de los protagonistas tuvieron altibajos. El lateral se movió con criterio por el andarivel derecho y se proyectó con acierto, mostrando uno de los caminos que terminaba en el arco de Tombolini. Férreo en la marca y en la recuperación en el medio campo, Trullet se mostró como alternativa de ataque, colaborando con Castano primero y con Matías Díaz después en esa función.

EL ARBITRO

Pasó desapercibido el arbitraje de Pablo Díaz, y está bien que haya sido así porque el partido no dejó tanta tela para cortar en cuanto a jugadas polémicas. Fue una tarea correcta, y se le puede achacar quizás algunos errores menores que no incidieron en el resultado final. Bien en la faz disciplinaria, sacando las tarjetas con autoridad y oportunismo. En el gol de Instituto, anuló la primera ejecución del tiro libre porque no había dado la orden correspondiente, siendo esta actitud cuestionada por el público local.


Mariano Comelli


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