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Nota exclusiva con Daniel Raimundo

(11 de Junio del 2003)

 

Daniel Raimundo debutó como director técnico de Ferro el 17 de Agosto del 2002, frente a Central Córdoba en Rosario ganando por 4 a 0. Disputó 34 partidos como técnico, ganó en 19 oportunidades, empató en 9 ocasiones y perdió en 5 partidos, Ferro convirtió 57 goles y le convirtieron 26. Consiguió el ascenso al Nacional B.


Charlamos con Daniel Raimundo, el técnico del Ferro Campeón 2003.

La nota en formato Word (56K)


-Daniel, ¿cómo y cuando se entera que es el entrenador de Ferro?, apelando un poco a su memoria ¿cómo fue la cosa, cómo se inició, cual fue la primer conversación que tuvo?
-Tuvimos una reunión en el dpto. de Gustavo Mascardi, hubo una antesala digamos, me quería conocer, conocer que proyectos podíamos tener nosotros, con la gente que me acompañaba, como trabajábamos, y bueno después de esa reunión previa pasó una semana, no tuvimos respuesta, nosotros pensamos que había pasado la oportunidad, pero bueno, llegó un llamado telefónico el domingo que teníamos que estar al mediodía en la quinta de Gustavo en Los Cardales, y bueno, cuando fuimos a la quinta fue todo muy rápido el desenlace, en ese entonces estaba Alejandro Masas y nos transmitía lo que decía Gustavo, que estaba Gustavo también, que estaba hablando con el presidente de Ferro el Sr. Socino. Y bueno, enseguida vinieron y dijo "este es el técnico de Ferro", Socino y Seguí dijeron "bueno nosotros también habíamos pensado en él porque teníamos buenas referencias", y las palabras, me acuerdo cuando Gustavo dijo "bueno, si se llevan tan bien, yo me tengo que ir a Europa, charlen entre ustedes, piensen cuando arrancan", arrancamos el lunes y ahí empezó todo.
-Cuándo llegó a Ferro ¿pensó alguna vez en dar la vuelta olímpica, pensó en este presente?
-Mirá, en primera instancia nuestra intención era hacer una buena campaña, Gustavo nos había dado una premisa de armar un equipo como para no tener zozobras, sino tener un equipo, dentro de las posibilidades, competitivo, pero tal vez no era este año el ideal como para decir ascendemos. Pero después nosotros decíamos tener la posibilidad de dirigir Ferro y no pelear era un poco, digamos, imposible, y bueno, había que intentarlo, nosotros pusimos todo de parte nuestra, nos acomodamos al plantel que había, trajimos algunos muchachos que creímos que eran piezas importantes, como el caso de Bangert, de Gonzalo González, después vino Ibrahim Sekagya, Cardone, y bueno, después todos los muchachos que se fueron sumando de a poquito, que sumaban para el plantel y los jugadores que eran del club que los conocíamos, a Décima, a Tula, a Velázquez, a Salmerón, a Costas, algunos muchachos que ya tenían bastantes fecha, hicieron base desde el año anterior pero sabíamos que eran muy jóvenes, que eso en algún momento del campeonato lo íbamos a pagar, el hecho de no tener la experiencia en algunos sectores de la cancha, pero nos adaptamos a todos eso y ahí emprendimos el camino, siempre con el optimismo de tratar de pelear arriba y de hacer la mejor campaña.
-La gente sabía que había estado en Brown de Adrogué, un equipo que en el torneo anterior era el que mejor jugaba al fútbol y de hecho tenía muy buenos resultados porque jugó la semifinal con Ferro ¿cómo es un poco la trayectoria de usted como técnico, como nació?
-Yo, siempre estando en la zona sur, porque es donde vivo, y teniendo el trabajo particular mío, que fue siempre el sustento de mi vida, porque no pude nunca prescindir de eso, porque sabés que en el fútbol los resultados mandan, y dependés de eso, no tenés alternativa, a veces se habla de proyectos a largo plazo, pero después los largos plazos son cortos plazos de acuerdo a como se dan los resultados. Empecé en la zona dirigiendo Claypole, después estuve en San Martín de Burzaco, después fui a Brown de Adrogué, después fui a Argentino de Quilmes, después fui a Temperley, volví a Brown de Adrogué, que fue la última campaña, que nos enfrentamos con Ferro en la semifinal y después aparecí recalando acá en Ferro, teniendo la oportunidad que nos daba Gustavo de venir a esta institución que sabemos que era muy grande y es muy grande, con todo lo que ello significaba y sabíamos también que la presión de la gente también iba a ser importante porque Ferro venía de frustraciones, de descender de la A a la B Nacional, del Nacional a la B, perder una final, pero bueno, nosotros también teníamos confianza en nosotros, en toda la gente que nos acompañaba, Gustavo nos dio la tranquilidad de trabajar con un proyecto serio, y eso es lo más importante que era para nosotros para afrontar esto que venía.
-A pesar de haber ganado la primer rueda del campeonato el equipo no terminó bien aquel partido con Platense ¿eso lo sorprendió un poco, ese quedo del equipo con dos jugadores más, o ahí lo que importaba realmente era el resultado?
-Mirá, nosotros, después de la pretemporada, después de todo el trabajo intenso que habíamos hecho y los partidos amistosos, veníamos con mucho entusiasmo, porque en los partidos amistosos habíamos andado bastante bien. Pero la realidad indicó que, cuando llegamos acá, los partidos que nos tocó jugar, no anduvimos del todo bien, vino un bajón, y bueno, llegamos medio agarrados, entre líneas como quien dice, de los pelos para jugar el partido con Platense, con la baja que tuvimos en ese momento de Velázquez, que Fernando Sánchez nos hizo un hueco importante, lo mandamos a Gerardo Cardone ahí un poco al muere, le costó agarrarlo, y bueno, después ya con los espacios después de las expulsiones, algo anecdótico te voy a decir, por ejemplo me gritaban los muchachos "ponelo a Rodríguez", porque es como todo, cuando vos llegás al final, y con todo lo que le había pasado a Ferro, se aferraban al empate y al campeonato, y me decían "ponelo a Rodríguez", yo decía no entiendo más nada, tenemos todos los tipos atrás, y los mismos jugadores estoy hablando, de Gonzalo Gonzalez, de Tula, mirá que nenes, me estaban diciendo "ponelo a Rodríguez" porque querían más gente atrás para defender el cero a cero cuando nosotros de contragolpe teníamos la oportunidad de definir el partido, que Cachi De Porras ese día estuvo con una tarde negra, que no lo supo o no lo pudimos definir en el momento adecuado, entonces, automáticamente, yo puse a Molfeso, no haciendo caso a lo que ellos pretendían, pero también con el riesgo que ello significaba, porque si los jugadores me estaban pidiendo de una manera es porque se aferraban a aguantar el partido como pudieran. Por eso te digo que a veces la gente interpreta una cosa, que pareciera que uno defiende el cero a cero o quiere buscar el empate y nada que ver con lo que nosotros pregonamos, a veces el jugador instintivamente o por todo lo que ha pasado o su historia se retrasó solo y buscando y aferrándose a sacar un resultado y ganar el certamen que para mí fue una bisagra en lo que es el campeonato, porque creo que ahí muchos se sacaron parte del peso de encima de decir "bueno, pudimos ganar algo", porque creo que ahí fue un punto de inflexión.
-Lo que pasa es que, por ahí, los jugadores tenían muy cercano el recuerdo de lo que había pasado con Español, entonces cualquier final era como que les daba un poco de temor. Nosotros veíamos el equipo y nos preocupaba cuando Platense se quedaba con menos jugadores, once contra once Ferro más o menos el partido lo tenía bastante parejo, pero cuando quedó con dos jugadores de más, ahí se vió complicado Ferro, entonces era como que se notaba que el equipo estaba nervioso también ¿no?
-Si, si, por eso te digo, el nerviosismo de llegar a una instancia decisiva, y te vuelvo a repetir, a veces el pasado, en algunas cosas cuenta, y acá había mucho peso del pasado en muchos de los chicos que estaban en la institución.
-¿Cómo se trabaja esa parte?
-Después del partido de la pérdida con Argentino de Rosario acá 3 a 0 hubo jugadores que son de la institución que estaban quebrados, algunos diciendo hasta que se sentían fracasados, y bueno, había que levantar eso, y nosotros lo que decíamos es que ellos no eran culpables de lo que le había pasado a Ferro, de la historia de Ferro, yo creo que lo que le pasó a Ferro, como le pasó a muchas instituciones, uno no conoce la historia verdadera, pero suponemos que todo este desnivel económico que a sufrido el país, más los niveles dirigenciales que a veces, por querer tener un equipo de jerarquía terminás invirtiendo mucho dinero y después no lo podés costear, y te endeudás, y así es como empiezan los problemas y después se arrastra todo eso, les decíamos que ellos no eran culpables de esto que está pasando, circunstancialmente ellos les tocó estar en una instancia y tal vez debutar cuando eran pibes en un equipo que se venía cayendo de la A a la B Nacional, después del Nacional se cayó a la B y bueno, después tuvieron la desgracia de perder una final que si uno dice la perdió mal, yo creo que la perdió injustamente porque el verdadero campeón había sido Ferro porque había sacado muchos puntos de ventaja en el campeonato, pero bueno, la organización dice que se tuvo que quedar afuera por eso, pero la verdad es que tenía que haber ascendido ese año como le correspondía.
-¿Tácticamente está conforme con el tema de la línea de tres? En principio no le fue mal.
-No, el tema es que, contrariamente a lo que yo pienso. Yo siempre jugué con línea de cuatro, con dos buenos laterales, con dos buenas salidas, pero acá cuando viene Gonzalo González, cuando está Tula y aparece Ibrahim Sekagya se acabó la línea de cuatro, eran tres monstruos, es decir, con Sekagya la línea de cuatro no la podía armar porque a Ibrahim no le gusta jugar de lateral derecho, no le gusta jugar de volante por derecha, no le gusta jugar de volante central, entonces no pude mover ese sistema porque los tres eran para mí tres valores importantísimos en el equipo, conjuntamente con el arquero, entonces me adapté a jugar con línea de tres, lo que sí me costó es encontrar el carrilero por derecha, habíamos probado con De La Canal, probamos con Raúl Benítez, hasta que Rúgolo se adaptó a lo que es Ferro, porque Rúgolo en Sarmiento de Junín jugaba de una manera determinada y acá le costó adaptarse hasta que tuvo un pico muy alto y creo que después fue lo más regular que tuvimos en esa posición, y Maxi que lo hicimos jugar en una posición, lo que pasa es que después nos hicimos, tal vez, un poco previsibles porque nos empezaron a tapar las dos subidas, sistemáticamente nosotros atacábamos por el lado de Rúgolo, porque se acostumbraban que el colorado iba, iba, iba, y a veces se quedaba sin resto, y bueno, todo esto fue con el correr de los partidos, pero yo conforme, porque tuvimos muchas circunstancias, no tuvimos un Cardone pleno como a nosotros nos hubiera gustado tenerlo, porque Cardone estando bien, como lo estuvo algunos partidos este equipo se equilibraba muy bien y después los altibajos que tuvimos con algunos jugadores que nosotros considerábamos fundamentales que no tuvimos regularidad en ellos, caso Klein, caso Verón, caso Parisi, porque no terminaron siendo el conductor que nosotros necesitábamos.
-Ahora, tácticamente, usted dice que jugó siempre con línea de cuatro y acá en cambio tuvo que jugar con línea de tres, en lo personal, del lado del técnico ¿cuál es la táctica que más le interesa o que más le gusta, como le gusta jugar ya que pudo hacerlo de las dos maneras?
-Lo que pasa es que siempre me adapto a las circunstancias de los jugadores, si tengo jugadores para jugar con línea de tres juego con línea de tres, lo ideal es que podamos jugar con línea de tres, con línea de cuatro, con doble línea de cuatro, con doble línea de cuatro un enganche y un punta, con doble línea de cuatro y dos puntas, pero para eso tenés que tener los jugadores necesarios y el esquema que podamos utilizar lo adaptamos a esa circunstancia, para eso, te vuelvo a repetir, no cualquiera puede tener todo para decir esto puedo hacerlo así, este partido puedo encararlo de esta manera, me adapté a las circunstancias de los jugadores que tenía y traté de aprovechar los momentos de cada uno.
-¿Implica ser más ofensivo jugar con línea de tres o no necesariamente?
-Contrariamente a lo que dice la gente, porque yo escuchaba desde la platea o de la tribuna "mandá el equipo para adelante", si este equipo tuvo un pecado fue atacar los noventa minutos, el desgaste del partido lo hizo siempre, lo que pasa es que cada contragolpe que nos agarraba mal parados, o la defensa no tuvo una tarde adecuada, sobre todo en esta segunda etapa que la defensa no anduvo bien, cada vez que nos equivocábamos nosotros nos costaba un gol, y otra vez a remar, otra vez a empezar, y muchos partidos creamos muchas situaciones de gol pero no las concretamos, caso Talleres, perdimos uno a cero, nos hacen un gol a los cuarenta y nueve minutos creo en la única vez que pasaron la mitad de la cancha, en un tiro libre cuando terminaba el partido peina la pelota Décima entran por el segundo palo y hacen el gol y estuvimos de la mitad de cancha para adelante cuarenta y ocho minutos, entonces vos decís ¿cuál es la justicia?, y bueno, el fútbol es así, por eso es lindo, no hay nada cerrado, y bueno, te dá esta cuota de emoción, dramatismo, pasión y todo lo que implica el fútbol.
-Entre aquella tarde tan negra de Argentino de Rosario y la vuelta en la cancha de Armenio ¿qué fue lo que cambió, que fue lo que cambió en usted o que fue lo que cambió en los jugadores o que les transmitió usted a los jugadores para que se produzca ese cambio?
-Cambiar en uno no cambia nada, yo siempre tuve confianza en los muchachos, lo que tal vez cambiamos fue la actitud, tal vez el equipo vió que se le escapaban las cosas de las manos, yo por ejemplo noté dentro de muchos de los jugadores que estaban ahí, como te contaba antes, decían otra vez quedarme afuera es un fracaso, voy a ser un fracasado, y bueno, primero fortalecerlos en lo anímico, después darle la confianza para decir, bueno, a partir de este momento muchachos no tenemos más alternativa que sacar los tres puntos porque ya nos queda más margen, el campeonato, por como se dieron muchos resultados, jugó a favor nuestro, pero también hay una explicación a todo eso, porque todos pensaron que esta era la zona más fácil, y no era la zona más fácil, porque acá estaba Temperley que era un equipo que tiene pretensiones siempre, estaba Italiano que para mí es uno de los mejores equipos del torneo, lo dije antes del campeonato, porque es un equipo que viene jugando muchos años juntos y son los mismos muchachos que el año anterior habían hecho estragos, y creo que ustedes también los sufrieron porque perdieron las dos veces, nosotros tuvimos la suerte de ganarle las dos veces y perdimos el que no había que perder, pero contrariamente, jugando un primer tiempo muy bueno, creo que de lo mejor que habíamos hecho y un segundo tiempo donde pegamos un tiro en el travesaño, creo que a los diez o doce minutos, no me acuerdo, después se manda una macana Rodríguez en la mitad de la cancha, que Diego por lo general es un tipo expeditivo de tirarla al diablo digamos, sin embargo tiró un sombrerito, lateraliza una pelota, la termina perdiendo y bueno, después vino la desazón, vino todo lo malo, pero cincuenta y cinco minutos habían sido uno de los mejores partidos que habíamos jugado, y si la justicia es la justicia, el primer tiempo nos tendríamos que haber ido con dos o tres goles de diferencia cómodos, pero bueno, los goles no se merecen, hay que hacerlos. Bueno te digo, Italiano, Temperley, dos equipos peleando el descenso San Miguel y Argentino de Rosario, que uno dice Argentino de Rosario nos hizo tres a nosotros, pero a Temperley le ganaba uno a cero y empató uno a uno de casualidad, le ganó a San Telmo, estas cosas que yo siempre digo del final, porque si Argentino hubiera hecho todo esto bueno como lo hizo al final seguramente no estaría peleando el descenso, pero bueno, son las inyecciones anímicas que sacás fuerzas de donde no tenés para pelear algo, decís bueno Ferro el la última ilusión, como le pasó a San Miguel como le está pasando a todo el mundo, nosotros con San Miguel teníamos un partido tres a cero perdiendo y en quince minutos lo damos vuelta y creo que si jugamos cinco más le hacemos dos goles más, esto es así.
-Ese día, con San Telmo hace cinco o seis cambios, es bastante llamativo que faltando tan pocas fechas para una definición haga tantos cambios y encima que le saliera bien ¿la idea fue hacer un recambio como para tener una inyección anímica, como para que los muchachos que estaban dijeran bueno, tengo que ponerme las pilas y hay que cambiar la actitud, en qué se basó ese cambio?
-Yo creo que cuando vos estás dormido te tienen que sacudir de alguna manera, y bueno, acá hubo un sacudón, esto era como jugarse, te podía salir bien, te podía salir mal, por suerte salió bien, pero si ustedes miraban el banco de suplentes, eran todos jugadores que nosotros necesitábamos en el momento justo, sabíamos que ese iba a ser un partido trabado, luchado, peleado, en una cancha donde no se podía jugar, no era lo mismo jugar en la cancha del Porvenir que jugar en la cancha de San Telmo, nosotros sabíamos que limándole a Bogado no nos iban a lastimar mucho, y bueno, sabíamos que los chicos iban a correr, a meter, que iban a sufrir tal vez esos veinte minutos del debut, pero después iban a entregar todo lo que podían y después sabíamos que en el banco teníamos los recambios necesarios si los necesitábamos en el momento justo, y bueno, se dio bien, como se podía haber dado mal, esa es la cuota de intuición, suerte o como uno lo quiera llamar, pero esto fue un sacudón, y después de ahí, yo siempre lo dije, nosotros tenemos que ganar por los que están, por los que no estaban, por los que jugaban, por los que no jugaban y que este era un grupo que tenía que trabajar todo junto y unido en pos de un objetivo que era tratar de ganar los partidos que venían, y así lo entendieron los muchachos, lo entendieron todos y bueno, a partir de ahí ganamos todos los partidos.
-Basándome un poco en una respuesta suya anterior, el cuerpo técnico le da un sacudón y un empuje anímico a los jugadores en ese mal momento ¿quién le da el empuje anímico y el sacudón al cuerpo técnico para afrontar también esto?
-Después del partido con Argentino de Rosario se vivieron momentos difíciles, duros, a nadie le gusta, yo lo dije en una nota con la revista de Ferro, que uno no se tiene que ir de una cancha como un delincuente, porque perecería que yo y los jugadores habíamos hecho un desastre como para que Ferro perdiera tres a cero, son esos partidos que le a pasado a Boca, le a pasado a River, le a pasado a cualquier equipo, y bueno, nos pasó a nosotros en una tarde negra y justo se dio la casualidad que era con Argentino de Rosario que todo el mundo pensaba ¿cuántos goles?, porque este es el error que se comete, hacemos los goles antes de tiempo, pensamos que les vamos a hacer cinco o seis y eso es lo peor que puede tener cualquier equipo, no hay que subestimar a nadie por más pobre que sea porque ese es el que te va a pintar la cara, porque si ustedes hacen un análisis, yo siempre analizo, esto me lo dijo un técnico que fue maestro para mí, cuando dirigía Brown de Adrogué, que se llamaba Manuel Frago, siempre me decía, cuando vos le podés ganar a los equipos que pelean en igualdad de condiciones que vos, vamos a decir grandes, como Almirante, All Boys, Temperley, Platense, Tigre, los que se llaman candidatos antes de empezar todo torneo, cuando vos le podés ganar a esos equipos quiere decir que tenés equipo para poder pelear el campeonato, cuando vos no le podés ganar a esos equipos, que empatás y perdés, ya resignate porque no llegás, nosotros, cuando tuvimos que estar a la altura de las circunstancias contra todos esos equipos, siempre el equipo estuvo, porque esos fueron los partidos que mejor jugó, pero también tiene una explicación, porque esos equipos salieron a jugar de igual a igual, salieron a jugarte, ganar el partido, entonces se abren espacios, se hacen partidos más entretenidos, ahora cuando te encontrás con equipos que te cuelgan dos líneas de cuatro y te empiezan a cerrar los caminos y vos no encontrás lo adecuado, no encontrás las variantes porque te las tapan todas, entonces se empieza a complicar y después empieza la impotencia, la ansiedad, y los problemas que se dieron con el correr de los minutos. Pero, a lo que vos decías, acá la inyección anímica la da Gustavo Mascardi como diciendo, apostar más que nunca a esto, hay que seguir para adelante, que si llegamos hasta acá por algo es y bueno, fue un sacudón para los jugadores por un lado, nosotros sentimos el shock de lo impactante que fue esa tarde noche acá, y bueno, yo cuando hablé con Gustavo en este momento más que nunca me quiero quedar, porque en otro momento decís bueno, no se dan las cosas y te vas, pero en este momento más que nunca yo quiero afrontar estos cuatro partidos de la mejor manera y yo se que podemos, esta era la sensación que uno tenía, lo hablamos con Rodolfo mi ayudante de campo, con el profe, y bueno, ahí nosotros pusimos más fuerza que nunca y sabíamos que si esto nosotros lo podíamos enderezar las cosas iban a salir bien.
-Le iba a preguntar si alguna vez había pensado en renunciar, pero ya me lo contestó.
-No, no, acá hay una cosa que a veces es de piel, a veces vos caés bien o no caés bien, y a mí nunca me gustó escuchar a la platea, yo digo muchas veces injustamente, yo nunca compartí el tema mandá el equipo para adelante, te repito lo que te dije anteriormente, el peor pecado nuestro que cometimos fue atacar los noventa minutos, a veces mal, a veces bien, a veces regular, a veces desperdiciando situaciones de gol, y a veces, bueno, muchas veces por experiencia del jugador propio, es el instinto de cuidar, te lleva a que decís bueno, el equipo lo tiro para atrás, pero nunca fue mi meta ni va a ser mi meta, porque todos mis equipos y donde yo estuve, en todos lo equipos que dirigí siempre tuve una línea de juego y siempre fue una vocación de ir a buscar el partido, rara vez hemos cambiado el estilo, hemos jugador con línea de tres en Central Córdoba de Rosario, ganando cuatro a cero, cuando decían que a Central Córdoba no le podían ganar nunca en Rosario y le hemos ganado allá, lo que pasa es que la gente, de los primeros partidos nuestros se ilusionó tanto que habíamos andado tan bien que después bueno, es como todo equipo, no hay un equipo que treinta y tres partidos juegue de la misma manera, es imposible, aparte también los rivales te empiezan a conocer de otra manera y trabajan los partidos de otra manera.
-¿Se cambian las tácticas, los esquemas de juego en un equipo o es conveniente manejarse siempre con la misma línea?
-Yo te lo comenté anteriormente, si vos tenés los jugadores para poder cambiar, estoy de acuerdo, pero nosotros hoy tenemos que buscar un marcador lateral derecho y no lo tenemos, marcador lateral derecho con salida no lo tenemos, el que podría ser, el mejor lateral que tenemos acá es Elfand, pero Elfand, desde que vino del Avelino de Italia en donde estuvo, nunca estuvo, no sabemos todavía porque, en su plenitud física, nunca estuvo el lateral que nosotros queríamos, teníamos si por el otro lado, porque lo podíamos tener a Maxi Velázquez, podíamos tener a Taboada, pero no teníamos del lado derecho quien jugara ahí, Ibrahim nunca quiso jugar en ese lugar y se adaptó más allá de que, por eso te digo, cuando uno dice defensivo o que tiramos el equipo para atrás, cuando vos jugás con tres los stoppers no se mueven nunca, y sin embargo Ibrahim Sekagya era un abanderado de mandarse al ataque siempre y eso tenía un trabajo, tenía un relevo, porque se quedaba Félix o se quedaba Cardone, lo que pasa es que hablar se habla mucho, pero hay que leer el partido, leer el juego y darse cuenta tácticamente como está parado el equipo, porque Ibrahim Sekagya no es que se iba de casualidad, porque atrás tenía un relevo, sino no se hubiera ido, como se fue, estos últimos partidos se fue Tula también, también tenía su relevo, no es normal que cuando vos jugás con tres en el fondo, los dos stoppers se puedan mandar al ataque.
-Al igual de lo que puede jugar Rúgolo, estando Sekagya o no estando, o sea, el rendimiento no cambia y quizás Tula se siente mucho más apoyado.
-Si, puede ser, el tema de Rúgolo es que nosotros encontramos una veta que en un momento fue muy positiva, porque Rúgolo tuvo unos partidos espectaculares, donde era salida permanente, pero bueno, después nos fueron cerrando los caminos y el equipo siguió insistiendo, es decir, se acostumbró a tirarle la pelota a Rúgolo, y a Rúgolo lo terminaron fundiendo, esta es la realidad, iba y venía, iba y venía, iba y venía, y bueno, hoy un jugador es raro que pueda los noventa minutos ir y volver, ir y volver, en algún momento eso se siente, siempre lo hablábamos con el profe, mirá, es como que parece que se pincha faltando veinte minutos, faltando treinta minutos, pero tenía una explicación, era buscarlo constantemente y a veces no rotar la pelota como nosotros pregonábamos, porque a veces en las prácticas, uno se guía por lo que ve en las prácticas, y en las prácticas casi siempre salieron partidos bárbaros entre un equipo y otro, porque nosotros siempre decíamos que teníamos un equipo considerado casi titular y teníamos otro alternativo atrás que en las prácticas siempre nos cargábamos con Rodolfo, hoy te hago dos, te hago tres, y todos los partidos salían, casi siempre ganaba él, los miércoles ganaba él y los jueves ganaba yo, y bueno, uno se guía por eso y esto es lo lindo que tiene el fútbol, vos no te encasillás, pasa que claro, cuando vos ves y tenés una línea determinada de jugadores es muy difícil encontrar otro jugador, por ejemplo, que pueda suplantar a Rúgolo, no tenés hoy acá un jugador que lo pueda suplantar, o sea podés tener una alternativa diferente, pero no una alternativa parecida o igual, con esa rapidez, con esa salida para jugar en este sistema, ahora si armás una línea de cuatro tal vez podés armar otro tipo de alternativa.
-¿Cómo se arma un trabajo teniendo en cuenta que cada seis meses está el peligro latente de que se vayan jugadores, como se habla ahora de Maxi, de Tula, de Sekagya? ¿Cómo se puede armar un trabajo a largo plazo teniendo en cuenta el gerenciamiento que está obligado también a vender jugadores y que es muy probable que lo haga?
-Mirá, desgraciadamente, te vuelvo a repetir lo que te dije al principio cuando nosotros llegamos acá, te tenés que adaptar a las circunstancias, hoy, la ventaja que tenemos es que nosotros ya estamos ascendidos, tenemos hasta el 9 de Agosto que creo que empieza el certamen, tenemos bastante tiempo para trabajar y tenemos para planificar, si hoy llega a haber una ida de jugadores, yo creo que Cristina Tula ya se fue, y bien merecido que lo tiene porque es un jugador y un ser humano bárbaro, y creo que es un jugador, me animo a decirte hoy, de selección, a futuro, ojalá que él tenga la suerte y ojalá que el tiempo me dé la razón, pero tenemos que buscar una alternativa ya para ese lugar porque sabemos que no lo vamos a contar, después ver que otro tipo de jugadores se pueden llegar a ir, porque también se puede ir Ibrahim Sekagya que tuvo un muy buen año, bueno Maxi creo que es otro de los que se puede llegar a ir, con Maxi tenemos una alternativa con Taboada, en el Nacional B tenemos que quedarnos con todos los chicos que tenemos y tenemos que tratar de traer jugadores también de la categoría como para afrontar un campeonato que va a ser muy largo y de muchos viajes, entonces tenés que tener plantel como para poder sobrellevar todo eso, así que seguramente nos juntaremos con Gustavo y se diagramarán como se harán las cosas.
-Esto que me dice es la gran pregunta que todos se hacen hoy, ¿sigue entonces?
-Si, Gustavo ya lo dijo, mismo en algunos medios, yo hablé con él en el día de ayer, ya tenemos planificado cuando empezamos a trabajar, vamos a empezar el veinticuatro, la pretemporada se va a empezar el primero de Julio, o sea, acá no te podés quedar quieto, esto sigue, y ojalá que podamos encontrar el equipo, sabemos que este campeonato es diferente, se va a poder jugar mucho mejor, en el campeonato de la B hay un montón de canchas que vas a jugar que son totalmente diferentes y los campo de juego son distintos, la mayoría no son muy buenos, no tenés los espacios necesarios que tenés que tener, y bueno, jugar en la cancha de Ferro es una cosa, y jugar en la cancha de Cambaceres es otra, y bueno, este campeonato que jugamos nosotros yo creo que es uno de los más duros y más difíciles que hay en el ascenso, yo creo que el Nacional B también es difícil, pero es otro tipo de juego, tal vez hay más libertades, tal vez hay más ritmo, tal vez hay más ida y vuelta, tal vez hay mejores jugadores, pero este campeonato de la B es uno de los más competitivos y parejos que hay en las divisiones del ascenso.
-¿Es un desafío profesional, también para usted, dirigir una categoría superior ahora con Ferro?
-En realidad, yo como le decía al muchacho este que me hizo la nota para la revista de Ferro, a uno los desafíos son los que más le gustan, porque es como que te ponés a prueba siempre, y bueno, uno cree tener la capacidad, cuento con un equipo de trabajo importante que me acompaña y cuento con el apoyo de Gustavo que yo se que va a hacer todo lo posible para armar un equipo que esté a la altura de las circunstancias, lo que no tenemos que tener es impaciencia, ni locura, sino ir caminando paso tras paso, tratando de ir yendo lento para llegar más rápido.
-Tal vez la tranquilidad la tiene que dar el cuerpo técnico, pero la gente ya está soñando con un arribo a Primera bastante pronto, algunos dicen que sería muy lindo festejar los cien años de Ferro en primera, es un desafío en el que usted también podría estar involucrado.
-Ojalá pudiera ser así, porque hay veces que cuando bajás de golpe después capaz que empezás a subir de golpe. Yo siempre digo que no hay que apresurarse, tenemos que ver con que material vamos a contar, y después que uno sepa lo que tiene, ahí uno te puede decir tenemos un equipo, yo siempre digo, en esto quiero un equipo competitivo, después en el campeonato hay un montón de cosas que inciden, que influyen, vos fíjate ahora en Primera B Nacional, Rafaela vino cortado todo el campeonato y hoy se le vino la noche porque lo emparejó Argentinos y el fixture no lo favorece en nada y si Argentinos pasa a la punta ya el ascenso directo se va y ¿cómo llega anímicamente uno y como llega anímicamente el otro? Por eso digo, son momentos, hay que vivirlos, hay que verlos y hay que tener en cuenta que vamos a jugar con muy buenos equipos y jugás contra una provincia, contra otra provincia va a ser un tome y daca importante, por eso digo, si uno tiene un plantel competitivo decís bueno me animo a cualquier cosa, como yo me animé con este plantel, esta es la verdad.
-Dígame que nos podemos ilusionar.
-La ilusión nunca hay que perderla, la esperanza tampoco, y bueno, el verde es esperanza así que hay que tenerla siempre.
-Está más o menos interiorizado de los equipos, los estuvo viendo en el Nacional, los estuvo siguiendo ya, tal vez, pensando en el ascenso, desde hace un tiempito ¿cómo lo ve?
-Mirá, ver los venimos viendo porque uno mira fútbol, ahora nos estamos por ir a la cancha de Boca, vamos a mirar todo. Nosotros miramos siempre fútbol pero vemos que el nivel es muy parejo, porque fijate que nadie se saca mucha diferencia con nadie, uno lo daba a El Porvenir por muerto y sin embargo pelea, ahora Los Andes que se caía a pedazos y vino Vendakis y milagros no hizo, pero el equipo empezó a caminar de otra manera, esto es lo que te digo yo que creo que tiene el fútbol, yo creo que es un campeonato muy parejo, son muy buenos equipos y jugar en el interior es bastante difícil, porque jugás contra una provincia, es raro que la gente de Ferro vaya a Salta o a Córdoba, o sea van ,pero no van en la medida, como tampoco los de la provincia vienen en la medida hasta la cancha de Ferro, acá vas a tener capaz cuatro mil, cinco mil personas, y de San Martín de Mendoza muchos no van a venir acá, allá va a ser al revez, los de Ferro van a ir una cantidad determinada, pero no tanta gente por eso le digo, es una provincia contra un equipo, entonces acá va a ser el equipo de capital contra el equipo de provincia, más allá de los clásicos que puedan haber barriales, zonales, es un campeonato lindo para jugar.
-Viniendo de un equipo como Brown de Adrogué, un equipo chico de la categoría, ¿cuál es la sensación que tuvo Raimundo persona, no técnico, cuando llegó a casa, después de haber firmado con Ferro, un equipo con más de veinte años en Primera, con dos campeonatos, con toda una estructura social? ¿Cuál fue la sensación de enfrentar este gran desafío?
-Bueno, como vos decís era un desafío importante, que a uno le gustaba. Yo te digo el primer día que vine acá y entré a la cancha de Ferro, uno entra siempre como para jugar con Ferro en contra, como nos tocó jugar con Brown de Adrogué en contra de Ferro, pero cuando entramos a la cancha de Ferro, estábamos con Rodolfo, creo que había un jugador y el profe, creo que estaba Gonzalo, nos pusimos así, estábamos solos en la cancha con los jugadores, mirábamos hacia arriba y veíamos la platea y decíamos mirá lo que es, porque una cosa es verlo con gente y otra cosa es palpitarlo desde el vacío, entonces yo miraba todo eso y te sentís tan chiquito ahí adentro, decís mirá este monstruo y a veces te preguntás ¿que hacemos nosotros acá? El desafío era interesante, el desafío era importante y a uno le gusta, esto es lo lindo que tiene el fútbol y la sal que tiene el fútbol, sino uno no estaría en esto, sabemos que tiene buenos momentos, como en este momento estamos disfrutando esto, como sabemos que tiene malos momentos, como hace veinte días atrás nos tuvimos que ir, poco más que parecíamos delincuentes, y bueno, es la sal del fútbol.
-Daniel le agradecemos por el tiempo, lo felicitamos por el campeonato y pensamos que esta charla va a ser una herramienta interesante para que todos los hinchas de Ferro conozcan su pensamiento, y le deseamos lo mejor para el futuro.
-No, yo les agradezco a ustedes, le pido a la gente que tenga un poquito de paciencia, que comprenda, nosotros somos seres humanos, nos equivocamos como todos, somos los primeros en reconocer si nos equivocamos, pero nunca vamos a hacer un equipo para perder, siempre vamos a hacer un equipo para tratar de ganar, lo que pasa es que a veces, te vuelvo a repetir, los jugadores uno tiene un nivel determinado, en la semana no estoy para hablar con todos los hinchas y decirle que es lo que pasa en la semana, como trabaja, como trabajamos, que es lo que hacemos, como está tal o cual jugador, como se siente, como está anímicamente, y bueno, si uno estuviera acá se iba a dar cuenta que a veces, porque pasa muchas veces, vos ves un jugador y lo apuntalás y decís este va a jugar y cuando vos lo ves decís, y no lo veo, no está y bueno, no lo podés poner, esta es la realidad, pero al hincha le pasa lo mismo, dice tendría que jugar este, yo me acuerdo, y lo decía porque Olé me criticó siempre el doble cinco, pero jugando con línea de tres, te vuelvo a repetir, es imposible no jugar con doble cinco, porque uno más tiene que quedarse como tapón para tratar de acomodarse, porque al enganche alguien lo tiene que agarrar, sino ¿quien lo agarra? Nosotros en la cancha de Estudiantes de Bs.As., que fue el único partido que jugamos con dos enganches y no jugamos con doble cinco, jugamos con Klein y con Verón, tuvimos buenos pasajes de fútbol en algún momento, pero nos llegaron tantas veces que Bangert terminó siendo figura, ganamos el partido dos a uno pero era más un partido para perderlo que para ganarlo, pasa que uno se queda con la euforia del triunfo, pero Bangert sacó muchísimas pelotas de gol, y lo lógico hubiera sido el empate y hasta poder perder el partido, porque nos volvieron locos en un momento, entraban por todos lados, entonces uno dice, loco sí, tonto no, uno probó, no va, y bueno, vos para jugar con ese tipo de esquema tenés que tener jugadores con mucho sacrificio, y hoy tener volantes de creación que puedan volver y marcar, no son tantos, no los encontrás fácilmente.
-Gracias Daniel.

 

Este es nuestro homenaje a quienes ya son parte de la historia de Ferro, gracias Daniel Raimundo y Rodolfo Bertolotto.. 

 

 

 

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